Yo sé
que el tierno amor escoge sus ciudades
y cada pasión tiene un domicilio,
un modo diferente de andar por los pasillos
o de apagar las luces.
Y sé
que hay un portal dormido en cada labio,
un ascensor sin números,
una escalera llena de pequeños paréntesis.
Sé que cada ilusión
tiene formas distintas
de inventar corazones o pronunciar los nombres
al coger el teléfono.
Sé que cada esperanza
busca siempre un camino
para tapar su sombra desnuda con las sábanas
cuando va a despertarse.
Y sé
que hay una fecha, un día, detrás de cada calle,
un rencor deseable,
un arrepentimiento, a medias, en el cuerpo.
Yo sé
que el amor tiene letras diferentes
para escribir: me voy, para decir:
regreso de improviso. Cada tiempo de dudas
necesita un paisaje.
Luis García Montero
viernes, 13 de junio de 2008
miércoles, 11 de junio de 2008
lunes, 9 de junio de 2008
El otro yo
Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía OtroYo.
El OtroYo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su OtroYo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el OtroYo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.
Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el OtroYo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al OtroYo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.
Al principio la muerte del OtroYo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.
Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas. Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».
El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el OtroYo.
Mario Benedetti
sábado, 7 de junio de 2008
Hablemos de mí (y mis rarezas)
Me llamo Silvia, pero casi todo el mundo me llama Silvi o Sil. No me gustan las gominolas. Leo el periódico empezando por el final y paso bastante de las páginas de Internacional. Me gusta ver el fútbol en la tele, pero siempre escuchando el Carrusel. No me he leído el Quijote, pero está en mi lista de cosas pendientes. Veo mucho cine español. Jamás reconozco una canción con los primeros acordes. Adoro el acento argentino. No tengo ni idea de qué canciones suenan en los 40. Cuando conozco a alguien suelo suponer que vota al PSOE. Me gustan el rosa y el morado. Siempre tengo los pies fríos. Desconfío (un poco) de la gente que no lee. No sé estudiar de memoria. Me parece más interesante saber humanidades que ciencias. Reconozco ser un poco pasional*. Me engancho fácilmente a cualquier reality pero nunca gana mi favorito. Leo blogs de conocidos y desconocidos, y me parece enriquecedor. Prefiero el verano al invierno. No suelo llevar pendientes. Hace tiempo que dejé de creer en Dios. No escucho música en inglés. Me gustan las tertulias políticas. Nunca suelo acertar con mis primeras impresiones con la gente. Creo que dice mucho de las personas en qué canal ven los informativos o qué periódico leen (o si no leen el periódico). Me sorprende que sigamos pensando en cada Mundial o Eurocopa (de fútbol) que España está entre los favoritos. En Navidad hago una lista de lo que quiero para ayudar a los Reyes Magos. No he leído el Código da Vinci, ni me llama la atención hacerlo. Me encanta comunicarme por mail. Estar tirada en el césped bebiendo calimotxo con mis amigas me parece un planazo. Nunca llevo tacones. No tengo ni idea de lo que significa xD. No soy graciosa. Creo que a Sabina le deberían dar algún premio literario. Nunca veo Antena 3 (bueno, menos el fútbol y, a veces, los Simpson). Me gustan los aeropuertos. Me siento muy satisfecha de mí misma cuando hago una coreografía entera de aerobic sin confundirme. Me pone nerviosa que no respeten mi espacio. No me gustan demasiado los animales. No entiendo a la gente que dice que no le interesa la política. No me importa ir sola al cine. Me parece fatal lo que TVE hace con Urgencias. Me hace ilusión recibir postales. Me gustan los cantautores en general e Ismael Serrano en particular. Desconfío (bastante) de alguien que sonríe siempre. Bebo (¿bebía?) cacique con coca-cola. Creo que a la gente le gusta contarme sus problemas. Me gustaría estudiar Historia, Antropología, Filología Hispánica, Psicología y Ciencias Políticas. Hablar una hora por teléfono me parece demasiado. Me esfuerzo por no esperar de la gente más de lo que están dispuestos a ofrecerme. Sé que el hombre de mis sueños no me gustaría si lo conociera en persona. Escribo esto porque son los pequeños detalles los que más me atraen de TI.
* de la canción "Hablemos de mí" de Marwan
Escribí esto hace meses, en otro lugar, pero viendo que últimamente me comentan personas que no me conocen, creo que puede ir bien aquí. Lo he dejado tal cual, así que voy a matizar algunas cosas. Lo más importante, ya sé qué significa xD, y me parece tan útil que no sé cómo pude vivir sin saberlo. Muchas gracias desde aquí a la persona que me lo enseñó (nunca te lo agradeceré lo suficiente), que creo que me lee, aunque no comente... ¿más cosas? desde enero me pongo más a menudo pendientes, aunque me cuesta un poquito. Y bueno, el "¿bebía?" pues se queda en "bebo" simplemente, qué le vamos a hacer xDDDDDD.
Cualquier conocido o desconocido que quiera comentar mis rarezas, o se anime con las suyas... yo encantada!
* de la canción "Hablemos de mí" de Marwan
Escribí esto hace meses, en otro lugar, pero viendo que últimamente me comentan personas que no me conocen, creo que puede ir bien aquí. Lo he dejado tal cual, así que voy a matizar algunas cosas. Lo más importante, ya sé qué significa xD, y me parece tan útil que no sé cómo pude vivir sin saberlo. Muchas gracias desde aquí a la persona que me lo enseñó (nunca te lo agradeceré lo suficiente), que creo que me lee, aunque no comente... ¿más cosas? desde enero me pongo más a menudo pendientes, aunque me cuesta un poquito. Y bueno, el "¿bebía?" pues se queda en "bebo" simplemente, qué le vamos a hacer xDDDDDD.
Cualquier conocido o desconocido que quiera comentar mis rarezas, o se anime con las suyas... yo encantada!
miércoles, 4 de junio de 2008
martes, 3 de junio de 2008
Arranca el verano
Arranca el verano. A la orilla de una piscina y de un verano, descubristeis que vuestro corazón puede ser una casa vacía o una acera por donde solo de tarde en tarde pasa la fortuna. Que vuestro corazon vuele lejos.
Arranca el verano [...]. Saltemos al vacío para recordar el vértigo de otro tiempo, todavía los sueños eran un latido de vuestro corazón, la seda del aire os acariciaba la piel. Sí, arranca el verano y ellos aún piensan que desde ese camino perdido de los ingleses alcanzarán una suma de gloria, piensan que desde allí verán las costas de África, el otro lado del mundo.
Despues seguiremos teniendo un otoño lluvioso, amigos del corazón y del tiempo, pero ahora nos toca la recompensa del dulce sol. Aprovechen sus rayos, y como el cielo, amigos del tiempo, abran su pecho a la luz. Es nuestra vida, es nuestro tiempo.
El camino de los ingleses - Antonio Banderas
Arranca el verano [...]. Saltemos al vacío para recordar el vértigo de otro tiempo, todavía los sueños eran un latido de vuestro corazón, la seda del aire os acariciaba la piel. Sí, arranca el verano y ellos aún piensan que desde ese camino perdido de los ingleses alcanzarán una suma de gloria, piensan que desde allí verán las costas de África, el otro lado del mundo.
Despues seguiremos teniendo un otoño lluvioso, amigos del corazón y del tiempo, pero ahora nos toca la recompensa del dulce sol. Aprovechen sus rayos, y como el cielo, amigos del tiempo, abran su pecho a la luz. Es nuestra vida, es nuestro tiempo.
El camino de los ingleses - Antonio Banderas
domingo, 1 de junio de 2008
- Piensa que la vida es como una caja de galletas.
Negué varias veces con la cabeza y me quedé mirándola.
- Quizá sea un poco tonto, pero a veces no te entiendo.
- En un caja de galletas hay muchas clases distintas de galletas. Algunas te gustan y otras no. Al principio te comes las que te gustan, y al final sólo quedan las que no te gustan. Pues yo, cuando lo estoy pasando mal, siempre pienso: "Tengo que acabar con esto cuanto antes y ya vendrán tiempos mejores. Porque la vida es como una caja de galletas".
Tokio blues - Haruki Murakami
Negué varias veces con la cabeza y me quedé mirándola.
- Quizá sea un poco tonto, pero a veces no te entiendo.
- En un caja de galletas hay muchas clases distintas de galletas. Algunas te gustan y otras no. Al principio te comes las que te gustan, y al final sólo quedan las que no te gustan. Pues yo, cuando lo estoy pasando mal, siempre pienso: "Tengo que acabar con esto cuanto antes y ya vendrán tiempos mejores. Porque la vida es como una caja de galletas".
Tokio blues - Haruki Murakami
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